Osteopatía y Fisioterapia

La osteopatía celebra 140 años, Andrew Taylor Still creó este nuevo término en Kirksville, en Estados Unidos, para denominar un nuevo concepto de medicina. La osteopatía es una manera de entender la salud desde la globalidad del organismo. La osteopatía se engloba dentro de las terapias manuales, simplificando al máximo esta ciencia podemos decir que es una disciplina que busca el movimiento. En ocasiones, el osteópata intenta restablecer el macromovimiento del cuerpo, pero en otros, pone la atención en el micromovimiento del organismo. Ambos tipos de movimiento son imprescindibles para la vida y para la salud. ¿Alguien cree que puede existir la salud sin movimiento?

El osteópata cree que la salud se encuentra cimentada en tres grandes pilares, la estructura, el fluido y la esfera emocional. Delante de cada paciente y de cada disfunción, el terapeuta se pregunta cuál de estos tres pilares está fallando. Esta reflexión, se realiza con el fin
de establecer un tratamiento idóneo para cada persona. Hay que decir que estos tres pilares se encuentran interrelacionados y son interdependientes.

¿Cuando?
La osteopatía obtiene buenos resultados en el campo de la disfunción. Ya sea en el proceso previo o posterior a la patología. Las indicaciones más frecuentes son los dolores de espalda (lumbalgia, cervicalgia …), las cefaleas o las radiculalgia (ciatalgias, síndrome de atrapamiento del túnel carpiano …). En el campo visceral, las dolencias más consultadas en osteopatía son la dispepsia (digestiones pesadas), la pirosis (acidez estomacal) o el estreñimiento. Incidiendo en la esfera psicoemocional, esta disciplina puede ser una buena terapia complementaria en la gestión del estrés, la ansiedad o del TDAH.

Osteopatía y Cáncer: En el acompañamiento en el Post-Cáncer la osteopatía es útil como tratamiento complementario del linfedema, ya que es eficaz en la recuperación del movimiento fascial, imprescindible para el drenaje venoso y linfático. Por otra parte, es efectivo en los tratamientos de las algias articulares y musculares derivadas de la pérdida de elasticidad de los tejidos. En la misma línea la osteopatía puede proporcionar mejoras cualitativas y perceptivas del tejido cicatrizal, y evitar las alteraciones posturales derivadas. La osteopatía también puede ayudar en la función hepática del paciente oncológico para la metabolización de los fármacos, y por último, esta disciplina ayuda a la integración de la zona intervenida en el conjunto del organismo.

Los efectos de la osteopatía son beneficiosos para todas las franjas de edad y pueden ser provechosos para paliar los síntomas de cualquier disfunción. Especialmente en niños, la capacidad de mejora y el grado de remisión de la sintomatología son óptimos.

Resumiendo, la osteopatía es un tipo de terapia holística, basada en la terapia manual que resulta una muy buena herramienta para acompañar los procesos de salud de todo tipo de personas.